La Primera Infancia
La UNESCO destaca que la primera infancia es crucial porque define el desarrollo futuro de una persona, sentando las bases del aprendizaje, el bienestar y la salud para toda la vida. La organización subraya que las experiencias en estos años, desde el nacimiento hasta los ocho años, son fundamentales para el desarrollo cerebral (el 90% ocurre antes de los 5 años) y la adquisición de habilidades sociales y cognitivas. Una inversión en atención y educación de calidad en esta etapa es una de las mejores inversiones que un país puede hacer para promover el bienestar holístico, la igualdad de género y la cohesión social.
La primera infancia es crucial porque el desarrollo cerebral es más acelerado durante este período, sentando las bases para el aprendizaje, la salud, la felicidad y el éxito futuro del individuo. Una crianza que incluye nutrición adecuada, juego y afecto (“comer, jugar y amar”) es fundamental para el desarrollo de conexiones neuronales, habilidades sociales y emocionales, y la capacidad para resolver problemas y pensar críticamente.
