La Torre Eiffel puede ser 15 cm más alta durante el verano.
Todo tiene una explicación: se debe a la expansión térmica que significa que el hierro se calienta, las partículas ganan energía cinética y ocupan más espacio.
En los días soleados, el vértice de la famosa Eiffel puede formar una curva más o menos circular de unos 15 centímetros de diámetro.
