El cerebro consume muchísima energía:
El cerebro humano adulto representa aproximadamente el 2% del peso corporal (cerca de 1.3 a 1.5 kg), pero consume cerca del 20% de la energía total del organismo —lo que equivale a unas 350 a 450 kcal al día en reposo (alrededor de 350 kcal/día en mujeres y 450 kcal/día en hombres).
Utiliza casi exclusivamente la glucosa que circula en la sangre para mantener activas sus aproximadamente 86,000 millones de neuronas.
La mayor parte de esa energía no se gasta en “pensar mucho” o resolver ecuaciones, sino en mantener el funcionamiento celular básico, los potenciales de membrana y la comunicación sináptica (intercambio de iones) de manera continua, incluso mientras duermes.
Concentrarse profundamente o realizar tareas demandantes (como estudiar, programar o jugar ajedrez) incrementa muy ligeramente el consumo de energía de forma localizada, aunque el gran bloque energético ya está asignado al mantenimiento general del órgano.
